Cuando tu empresa tiene procesos muy específicos
Hay empresas que trabajan de una forma muy concreta. No porque estén desorganizadas, sino porque su negocio, sus clientes o su sector lo requieren.
En esos casos, una herramienta estándar puede quedarse corta o forzar cambios que no encajan con el trabajo diario.
Una aplicación propia puede encajar cuando el proceso es importante y no conviene deformarlo para adaptarlo a la herramienta.
Señal de que te está pasando: cada pedido, solicitud o expediente necesita excepciones, aprobaciones o reglas internas que tu herramienta actual no contempla bien.
- Gestión interna con reglas propias
- Flujos de aprobación específicos
- Paneles para equipos o departamentos
- Portales privados para clientes
- Gestión de pedidos con condiciones particulares
- Procesos comerciales que dependen de muchos datos internos
Si ese proceso es importante, las excepciones y ajustes constantes de una herramienta genérica pueden acabar costando demasiado.